
La presencia de personas agitadas – revolcadas- por el consumo de drogas ilegales, ha convertido la ciudad con crecientes escenarios de miedo. O, de bandas organizadas que se mueven, para afianzar el delito en dimensiones diversas.
Hay ruido, de asaltos y robos, en cafeterías y locales comerciales que se esparcen por las redes. Pero no debemos llenarnos de percepciones falsas que rebotan en lo tecnológico.
Pero el llamado hoy, es a respaldar la Policía. La Institucionalidad. No dejar que la violencia y un clima perturbador, invada al ciudadano.
O, que la Justicia, sea un simple molde, que se arma o desbarata sin pudor.
Le hemos visto, en una acción inspiradora y de presencia por los Comandantes de la Policía en Risaralda y la Metropolitana, Coroneles, Simón Eduardo Cornejo Escamilla y Ruth Alexandra Diaz Gómez, una actitud distinta y admirable.
De hacer frente al malestar y de enfrentar de una manera positiva y con estrategias sistemáticas y que se sientan. Pero no es solo tarea de ellos.
La seguridad y la convivencia ciudadana, son un activo. Deben fusionarse, para sentir todo un plan integral, para mejorar de manera sustancial lo que existe. No podemos ser neutrales como ciudadanos sino fortalecer un sólido respaldo de la cuadra, la calle, la comuna y el corregmiento.
Facilitar un enfoque comunitario que dimensione diversas problemáticas que se mueven.
Antes, por el contrario, debe existir una ciudadanía activa que ayude, contribuya a generar soluciones, primero a los desquilibrios sociales que aumentan en medio de una inflación, que como motor, dobla bolsillos y precariza el poder adquisitivo.
No es un buen momento, se debe reconocer.
Pero, mal hace el ciudadano, ser ajeno a la violencia o a la irrupción de fenómenos que generen o transmitan un mal clima, de intranquilidad y pánico.
Hoy, la Policía, debe ser aliada en la cruzada por la seguridad y la Convivencia.
Hay buenas intenciones por estos oficiales de la Policía, que más que falsos protagonismos, libran una lucha contra la delincuencia. Apoyo, es el verbo, para que la inseguridad, no ¡sea un activo de muerte!
