
Abordar el cambio climático se debe hacer como un todo, desde un desarrollo planificador del territorio, en torno al agua.
Resaltó que esta tarea, contemplada en el Plan de desarrollo nacional, como un gran reto, manda un mensaje, para que alcaldes y gobernadores empiecen hacer sus planes de ordenamiento, ajustados a las realidades hídricas, que tienen en sus territorios.
“Con sus zonas de expansión, conservación, zonas de riesgo”, recalcó el especialista arguyendo que hay que tener dos miradas sobre el particular. El agua cuando está en abundancia como lo que se acaba de vivir y es un fenómeno de niña y el agua cuando escasea que es lo que se está implantando hoy en el planeta, sobre todo en la región Andina, es el fenómeno del Niño y es cuando vamos a tener problemas de sequía, abatimiento en Cuencas”.
REALIDAD AMBIENTAL
De acuerdo con lo precisado ello conlleva a que nos coloque en una realidad ambiental, que hoy de alguna manera se ha desconocido y se ha despreciado.
Los síntomas:
-Lo que se ha evidenciado con unas épocas intensas o cortas de intensidades pluviométricas muy altas donde cae el doble de lo registrado históricamente de agua y se denomina Niña.
-Luego, vienen períodos largos donde tenemos golpes de calor muy fuertes. Donde los satélites muestran más de 500 puntos de calor en el hemisferio sur y empezamos a ver que los vientos cambian de dirección y allí empezamos a obsevar el fenómeno del Niño que porque la tempratura en el oceáno pacífico está por enciam de un grado y eso tiene condicionantes grandes: el calor acumulado en los últimos 10 años equivale a lo que sucedió 100 años posterior y lo mpás grave que ese calor acumulado está guardado en los oceános y se registran temperaturas muy altas y afectan el terma climático en todo el hemisferio.
