
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
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-La semiótica electoral
-La paralinguística de la campaña
-Entre “rescatar” y “cuidar” a Pereira
– Temperatura baja, en el ´horno´ en Risaralda
-Artillería contra el gobierno local
-El candidato que quiere que “cese la horrible noche”
Más allá de plataformas o concentración digital, que rueda en varias campañas políticas, se corre el velo para mostrar lo que se viene en materia de la ´lectura. Un detrás de sus asesores o estrategas.
La política ´pegada´ en vallas y que busca seducir al electorado, entrega mensajes cifrados. Son códigos de habla.
Tiene otro ingrediente exacto: el análisis al decreto del gobierno local que de acuerdo con el partido Verde, “restringe, limita” el accionar de manera especial para quienes ven en la calle el mejor directorio político o el cara – cara con el ciudadano. Esta semana habrá pronunciamiento.
Para quienes, ven en el volanteo, la calle como el mejor escenario político y donde ese frente a frente, permite encontrar un difícil voto de opinión, lo ven como un obstáculo clavado en el corazón electoral. Lógico, es apenas una de muchas variables en este sentido.
La policromía electoral, manda alerta tempranas. Unas ´señales´ que motiven y endurezcan con otras piezas publicitarias, el discurso, las narrativas de lo que el candidato quiere llegue al corazón, a la política visceral.
Amén de ellos, sus discursos, buscan capitalizar frentes débiles o concentrar para fortalecer el déficit en varios campos. Donde no hay sintonía. Buscan llegar a punta de mensajes bien sea a través de afiches, microperforados, vallas, el volanteo. Otro escenario duro, aunque muy revaluado en su amplitud de conocimiento por lo mal dirigidos o programados, son los debates, que permiten en mínimo, conocer los alcances de sus propuestas.
MAURICIO SALAZAR: RUMBO A PEREIRA

El candidato Primero Pereira, para la alcaldía, de entrada marca territorio y se va contra el gobierno establecido. De manera curiosa, el que lo derrotó en la pasada contienda. Hay un contexto escrito que llama, que recuerda. Hoy vuelve y enfrenta.
Algo así, como oiga, vea, ciudadanos, “no se pueden volver a equivocar. No vote mal.” Esto va mal. Mensaje directo, arropado en un blanco que deja ver el Mauricio Salazar Alcalde, que pide que “esta vez nadie se puede ¡volver a equivocar!”.
Acuñó una frase que repite: “quiero que cese la horrible noche”.
“Mi programa busca interpetar los sueños, las aspiraciones de todos los pereiranos, para que Pereira pueda retomar el rumbo, pues es una ciudad que necesita que cuiden de ella con amor pero que se imparta autoridad”.
Él, no lo oculta sus temores, tiene las huellas medidas en su reflexión permanente, de acecho: espera con qué le van a salir. El boxeador, está cuadrado en el centro del ring.
Conoce bien que en la política “no hay monjas de la caridad”.
MAICOL

Juega de ´local´ y carga con el agua sucia, arrojada para su campaña.
Lógico, que ostentan hoy, liberalismo, el peso del poder.
Responde con una “alianza por Pereira” cuyo tema poco desarrolla. No explica, ni seduce para qué es esa Alianza que deja en segundo plano.
Igual, pasa con su frase repetida de “cuidar a Pereira”. ¿De quiénes? ¿Quién gobierna? Doble mensaje que sino se interpreta confunde.
Se ´envuelve´, Maicol Lopera Cardona, en la bandera de su ciudad con un componente sencillo: Miacol -Alcalde. Mensaje breve que le permite salir al “ataque” de forma sutil, sin mencionar a opositores, que desde otras orillas – casi todas – lo enlazan.
ALTERNATIVOS

Los otros discursos, son artillería contra el gobierno citadino.
Los otros discursos, son artillería contra el gobierno citadino.
Van desde atacar o denunciar, mejor, los clanes que gobiernan hasta lanzar propuestas desde lo ético. Lo superior. Atacan al “CAMBIO”, centro de lo que evoluciona.
Volveremos sobre lo que transmiten Diana Osorio, Fabián Gómez, Óscar Cruz y el último candidato alternativo inscrito, Marta Álzate, Steven Cárdenas
EL ROJO DE JULIANA
Ha llamado el ropaje o el vestido que le colocaron a la candidata azul, Juliana Enciso Montes. La pintaron de rojo. La metieron en una camisa de paz, blanca. Busca su estrategia desmarcase del azul. Quitarle el tinto derechista y llevarla a un centro moderado, de menos ruido.
Incluso, le hicieron subir el puño arriba, erguido, cerrado para más señas, del comunismo o de la revolución francesa inspirado en 1848.
Ella es más suave en sus modalidades y en sus salidas públicas.
Llama a la unidad de inmediato. A crear sociedad por Risaralda: ¡Juntos podemos y lo haremos!
En el camino, varios apoyos se le han quedado enredados en la intringulis electoral. Todos creían que la estructura de Cambio Radical, llegaría – por la amistad siempre con Paola Nieto – a su cuartel de campaña. No fue así.
Lógico, que creó conato de incendio con otra estructura de ese partido que dividió la votación.
A propósito de ASÍ, a última hora se bajó y prefirió el rojo de Juan Diego Patiño.
DANIEL, EL GOBERNADOR

Coincide con el mensaje corto de javier Darío Marulanda, que reclama en su publicidad: ¡Es el gobernador!
Al contrario, Daniel Silva Orrego, en el amarillo y negro del POLO, en el Verde del partido que lo coavala y hace alianza, grita: ¡El gobernador!
Otro facto notorio: se coloca una camisa azul, que en política, en la cromoterapia, es iman. Atractivo, atrae. Celestial.
Posesivo, que no da lugar a dudas. La marca que lo etiqueta.
EL MÉDICO – EJECUTIVO

Su estrategia ha estado acompañada de numerosos altibajos en su manejo publicitario. Siempre lo han puesto a jugar con su profesión: la fórmula, tomarle el pulso al departamento. Las mejores palpitaciones.
Primero quisieron vender más su rostro que profundizar o crear reconocimiento en su nombre.
Lo etiquetaron con el médico – salvavidas (cosa que es verdad por su gran acccionar al frente del proceso de Covid como Secretario de Salud)
Hoyo tiene un reconociminto y busca profundización de imagen. Es raro ver médicos interviniendo en el torneo político.
De allí, que el morado lo identifica. Lo persigue.
También pegó con la marca de Sentimiento de todos, que conlleva a recordación y familiaridad.
Ahora, se ve relleno de blanco. De ejecutivo – gerente y de quien va para la gobernación. Es el médico, es la fórmula, es el gobernador, le refrescan la mente al elector, en su juego visual.
Toda su experiencia, su bagaje como gerente de lo público y lo privado, le da pie para clavar banderillas en la actividad. Con él, Risaralda queda, “está en buenas manos”.
¿Será que con las otras que se promocionan, no?
Capotea su empresa electoral, con una nota que lo blinda, lo proteje: las otras tres campañas que están en el juego, vienen de la Asamblea y deben responder por el control político del gobierno en el que estuvieron como diputados (Enciso, Patiño y Silva)
PATIÑO: EL MENSAJE DEL EQUILIBRIO
Se va con una apuesta programática y no deja para crear combustión electoral. Por una Risaralda Equitativa e Incluyente. Va por entre las ramas con un peso del técnico. Mete de bruces el plan de desarrollo con un departamento que todos quieren y que va en lo incluyenyte y justo desde la perspectiva de la igualdad.
No se ha metido en los agravios. Le huye.
Se arropa en una camisa blanca y rostro de reposo y paz. Una campaña limpia.
Se le conoce por las gorras en la actual campaña donde resalta seco su nombre y gobernador. Se ha sostenido desde que arrancó.
COLOMBIA HUMANA
Tendremos tiempo para volver sobre el aspirante del Pacto Histórico, Eduardo Patiño Horta. Su impronta ha sido la rebelión contra lo existente hoy en la política tradicional de la región. ¿Qué tanto reconocimiento tiene hoy en otros sectores?
