
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HENRÁNDEZ
Las mediciones últimas para una dividida izquierda en Risaralda, pronostica para sus candidatos uniminales en las elecciones a las alcaldías y a la gobernación, desastre.
Se repite el viejo dilema: mucho cacique, poco indio.
En muchos sectores existen hasta 31 movimientos petristas. De los cuáles, por lo menos 21, (otros constituidos en partidos) cohabitan en Risaralda.
Le cayó muy temprano el sol en las espaldas al Presidente, Gustavo Petro, sabiendo que ¿cada voto cuenta?
Ello motivado por una puja hacia su interior que dieron al traste con contar unidad de criterios para seleccionar aspirantes.
TERMINÓ MAL
El proceso inició y terminó mal, con demandas, incluso de por medio y graves rupturas en su ADN político, donde aparecieron más voceros y partidos que aspirantes que solventarán listas como complemento a la Asamblea y a los concejos.
Lo conocido hasta hoy, pronostica, de manera anticipada, revés en urnas para sus voceros, salvo muy contadas y aislada presencia. Más por títulos o pergaminos individuales que en conjunto por partidos.
DESUNIDOS
No hay un sentimiento sólido que espante el desencanto petrista o, por la izquierda radical.
Hay graves fracturas y se ve llegar un voto centro post elecciones.
EL ACUERDO ´ALFOMBRA´
A ello, se suma, un eventual acuerdo nacional, que sirve como tejido o alfombra que da inicio a lo que se puede unir o precipitar.
Tampoco marca o vaticina, la gente en urnas, que saldrán a dar un voto a la derecha radical o extrema.
Hay qué esperar tanto lo aporrean a unos y otros, las urnas, pese a los fuertes llamados para evitar contaminación o un voto tóxico o comprado.
Ello permitirá contar con un nuevo mapa político o estructurar un nuevo escenario.
LOS ASPIRANTES
Un abogado, Daniel Silva, aspiraba a ser mayor protagonista por los llamados POLO -Alternativos. De igual forma, el Historiador, Eduardo Patiño Horta, Colombia Humana, en la pugna por la gobernación.
De igual forma, el economista, Óscar Cruz Ramírez, a la alcaldía por Colombia Humana o petrismo.
Hasta el momento, en las encuestas divulgadas, no marcan notoria presencia en estos indicadores previos.
Los radicalismos y los egos enfermizos de muchos de sus actores o protagonistas, corrieron el velo de las divisiones en una apertura que permitiera, mayor respaldo.
