
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

Sin abandonar el viejo y emblemático barrio que lo encumbró por una vieja Capilla que le da el nombre al sector como referente de ciudad, asumirá como alcalde de Dosquebradas, Roberto Jiménez Naranjo.
Por el momento acuerda un equipo de empalme para la transición de gobierno que le espera con el mandato de Diego Ramos.
Por esta zona (todo un hito) cuyo nombre de la Capilla, es el Templo Santa Teresita del Niño Jesús, jugó y creció, el electo mandatario de la segunda ciudad en importancia en Risaralda y la considerada la cuarta, en los departamentos del llamado eje cafetero
“Es gente comprometida con el desarrollo de la ciudad y que nada tiene que ver con el actual gobierno y tengan el poder de evaluar la situación que vive el municipio y decirle a Dosquebradas cómo está y como la dejaron”.
Pronosticó que “no vamos a ocultar nada de lo acontecido”.
No puedo cargar con lo hecho, sostuvo al precisar que por esto pueden estar tranquilos.
Voy a hablar con los equipos, la gente y proceder a integrar el gabinete, precisó Jiménez Naranjo, al reiterar que “primero vamos a organizar la casa ante tantos problemas que hoy se viven”.
Anticipó que su equipo de gobierno será gente comprometida, de funcionarios que quieran la ciudad y conmigo cambia la ciudad y los funcionarios deben justificar su sueldo y por lo tanto deben trabajar con los secretarios de despacho.
LA CAPILLA
El lugar, hoy con alta población, surgió “debido a que los primeros asentamientos, antes de su construcción, debían dirigirse a otros lugares para recibir los diferentes sacramentos, precisa un semillero de investigación de la IE Cristo Rey.
El primer sacerdote designado, fue el presbítero, Job Matías., de origen Francés y perteneciente a la comunidad de los padres lazaristas.
“Su construcción fue a punta de convites con base en guaduas, barro, paja y hojas secas”, señala la investigación realizada y conocida por www.ejeinforma.com
