
No son buenos los días, para el llamado ´Alcalde – dictador´ de Risaralda, Bermúdez, en Belén de Umbría.
Le cogió la tarde y la noche, con el llamado y publicitado ´Viaducto de la Paz, que comienza a generar críticas al por mayor y generó un alud de denuncias que investigan desde lo ambiental la CARDER, como autoridad ambiental y la Contraloría General del Risaralda, quienes ya se pronunciaron.
´AGUA LA BOCA´
A muchos se les “hace agua la boca”. Hablan de $18 mil millones girados. Que no arrancó con cierre financiero
A ello, la valerosa puesta en escena de un diputado que es doliente y se siente maltratado por afectar al municipio por la forma como ese proyecto avanza: Diego Naranjo Escobar.
BOCHORNOSO SILENCIO
Falta el pronunciamiento del Representante a la Cámara, el liberal, Anibal Hoyos. Incluso, del ex congresista del CD, Corrales y de ciertos diputados que ´pescaron´ votos en esa localidad y mantienen pulcro silencio.
Tampoco, un Concejo que “no puede ser de relojera” del mandatario rojo, que tapen y tapen.
El ex congresista, no se guarda nada y denuncia. Al fin de cuentas, es la población, la ciudadanía preocupada por lo lento, que el llamado ´mamut´ de La Paz, inquieta pero que también asusta de manera ruidosa.
Ojalá, los órganos de control, se pronuncien y no dejen que pase el tiempo.
¿CUÁNTA PLATA?
No han dicho cuanta plata se ha invertido y qué recursos aportan los gobiernos del Risaralda y el nacional, este último por Regalías. Agréguele, por qué no hubo autorización por parte del Concejo de un de crédito para “meterle” al proyecto, que avanza muy lento.
Ello ha generado incertidumbre y no más de una docena de preguntas porque nadie “se había atrevido a tanto” en esa localidad platanera y cafetera del Risaralda.
PREMIO
Pueda ser que, como premio, el gobierno del Risaralda, no lo traiga a Pereira, como una “de sus fulgurantes estrellas” o ¨contrataciones´ y lo posesione, a pocos días de quedar cesante a quien con fino humor, el ex candidato Arias Henao, llama de manera pomposa “el alcalde dictador de Risaralda.
El Emperador o el Farón de Belén, famoso por otro delicado y polémico contrato que lo “electrocutaba”.
