Por Álvaro Rodríguez Hernández
Elegidos los alcaldes, concejales, diputados gobernador, bueno es recordar el voto castigo que se cierne sobre quienes, por encima de mandos políticos, abandonan al ciudadano.
Vía pactos oscuros y relevancias electoreras opacas que no son más que cruces nefastos de vicios clientelares.
Por eso, a escasos días de asumir sus naves, bueno es recordarles que se deben a la gente. Mirar al ciudadano, pulsar sus fatigas, llevar recursos donde las incongruencias del Estado, les pasa cuenta de cobro y abandonan sus peticiones.

Ojalá las obediencias ciegas desparezcan y prevalezca, el hacer.
El no dejar entronizar repetidos vicios de concejales y diputados, sumidos en crisis de liderazgos, muchos de ellos en sus anchas soledades y en territorios, donde no existe su presencia.
Para los alcaldes, igual. Duro es el compromiso del abogado, Mauricio Salazar, en demostrar por qué Pereira, con resabios extraviados en el CAMBIO sufrieron castigo, ruptura y fatiga de metales por su aislarse con la gente. Con consignas que no correspondieron a las por las cuáles fueron elegidos y merecían gobernar. El ego, mató a muchos de ellos que se creyeron superiores a las responsabilidades encomendadas. ¡No aprende lecciones!
Es una lección dura del ciudadano con mensajes contundentes.
Igual, para el Zootecnista, Juan Diego Patiño Ochoa, quien -por encima de todo – ha demostrado ser diligente, aplicado a estar con la gente y dispuesto a devorar territorio.
Muchas serán las luchas que inician con los alcaldes. Muchos de ellos ya por fuera hoy, repetidos en el abandono a sus púlpitos consagrados en programas de gobierno. Otros, vergonzantes, sutiles y peligrosos con el poder huyéndole a la ciudadanía. ¡De eso no queremos más!
El ciudadano rechaza posturas atingente. Soberbia artificial y egos rayados con el disco duro de sus malquerencias.
Queremos gobernantes, que no le huyan a la gente, que la atiendan, que lo social no sea un fetiche sino realidades y que el pragmatismo, los ayude a consolidar mandatos populares. Repotenciar a ese ciudadano con una representación es lo ideal.
Lo otro es seguir con los vicios atávicos a posturas politiqueras rancias, que tanto gustan a la hora de sumar feudos clientelares.
Felices Navidades a los lectores. Espero que el 2024, sea superior a ciertos dirigentes envueltos en posturas de ídolos.
