
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Filtra el municipio de Marsella, nuevos aires para un nuevo despertar en su dirigencia este 2024.
El hecho que corresponda a esta población ubicada a 33 kilómetros de su capital Pereira, ser el epicentro de la conmemoración del aniverdario 57 de fundado Risaralda, da de qué hablar.
Marsella, corazón cultural del Paisaje Cultural Cafetero, es volver a lo que un legado de grandes, sembró en su territorio. Con un civismo altivo, pujante, de desarrollo y sin peligrosos e hirsutos pardidismos.
Hoy, bajo la imagen de Alberto Peláez Henao, quiere esta localidad, con 33 veredas, y centros poblados, que se refugian en un verde esperanza y en aguas veloces, que va desde el Alto Cauca, Estación Pereira, El Rayo o Beltrán, entre otros, tener sendero libre y no sombras.
Por eso, busca colocarse su mejor gala para recibir los días 3 y 4 de febrero, a propios y extraños en el acto aniversario, próximo de Risaralda.
Es una oportunidad magnífica para que Marsella, sacudida entre sus pliegues, retome senda. Ice un nuevo balance y catapulte un renacer bajo el gobierno liberal que con solidez comienza en Risaralda.
Estamos seguros que gana Marsella. La Villa Rica de Segovia. O, en un sentido figurado, Agua Hermosa o Villa Fuerte.
Que este hombre que hoy gobierna, surgido del Nuevo Liberalismo y que se movió con ideas y se nutrió de esperanza, sea otro estilo. El del hacer y no soñar. El de construir un liderazgo riguroso, práctico y menos soñador.
Quiere el gobernadot Juan Diego, recomponer la ruta Risaralda, rotando en oportunidades a sus localidades, regándola con emprendimientos y volviéndola una economía que facture en otros frentes.
Esta vez, Marsella, es la ciudad llamada y hemos de ver, una población inundada de otros vientos que nutren sus tierras y acompaña otras generaciones. El agua corre.
Es el momento que Marsella salga del exorcismo peligroso en que está sumida. Que envíe señales y retome conceptos con un Marsella pensado en grande. Que no sea inferior sino lidere un magnetismo propio que irradie a la municipalidad risaraldense.
Marsella, está llamado a renacer, a ser un voluntariado humano que recupere más que turismo y ecología, inteligencia y cultura. Ello ayuda a una sincronía poderosa que sume en un proyecto por hacer con un dominio alterno donde muchas generaciones aporten. Es ya. Por Marsella y su gente. Conocen bien que “¡unidos lo logramos!”
