
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
No se quién está detrás de la construcción de las Vías del Chamán.
Si es el gobierno nacional tiene un mal referente de lo que sigue aconteciendo y hace quedar mal parado al ejecutivo. Más de lo mismo. ¡Mucho ojo!
Cómo justificar que un proyecto de dicha envergadura que mueve tanto billete, tenga de entrada, ¿semejante mal precedente?
Deja mal sabor. Y, pregunto a gritos, ¿dónde diablos está metido el interventor? ¿Quién es? ¿Será que tiene algún escrito referido a lo que acontece? ¿INVÏAS e INFIDER, podrán decir algo? Es lo mínimo: que digan que pasa, sin tocarles su corona?
De paso, hay 3 gobernaciones inmersas en el proyecto que apenas arranca y mueve 1.2 billones.
¿Hay órganos de control que toquen el tema y cuenten qué acontece? Basta de silencios espesos y crueles.
Sabemos que durante esta semana, de pronto viene caperucita revestida de poder, dando consejos y metiendo miedo e impresionar, después que no ha escuchado el llamado del lobo. Sabemos que son varias reuniones y en la cual no se podrán justificar con la política del troche y moche, con un proyecto de la envergadura que hoy se realiza y de la cual varias reuniones se han cumplido.
Por el momento, esto es lo esencial, “no existe un solo permiso ambiental”.
¿Fracasa el modelo público, que querían imponer (347 kilómetros de 5 corredores viales entre Risaralda y Norte del Valle, con obras de construcción, mejoramiento a 4 años y de mantenimiento, a 20 años como lo enfatizó el recetario del chamán?
En la zona: La Victoria – Cartago – Cerritos – Pereira, mdernización de 56 kilómetros de la doble calzada existente con la construcción de obras de seguridad vial.
Presentado como un “novedoso mecanismo de financiación respaldado por el recaudo del péAje Cerritos II y gerenciado por FINDETER”.
La CARDER está firme desde el año pasado.
Que necesita los permisos, máxime si son entidades del estado, de fondo.
No se trata de brincar mandatos o normas estipuladas sino que es tiempo de frenar el abuso por muy importantes empresas del Estado y privadas, estén de por medio.
No se trata “de joder o poner obstáculos”. Es la ley y dura es.
Será que las Vías del Chamán tiene poderes sobrenaturales para sanar , adivinar, invocar a los espíritus y hacer lo que les da la gana, ¿en la región?
Estamos con la CARDER y contra quienes consideran que las normas son para comer con galletas y mermelada, en varios irrepetibles capítulos que Colombia, bien conoce. Risaralda, no puede ser eje o epicentro de los ¡daños del Chamán!
