
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
La autoridad ambiental del Risaralda, no ocultó su preocupación por los daños que se siguen presentando en gran parte de la ladera del río Otún, zona límitrofe con Dosquebradas y Pereira.
Para el director de la CARDER esta es ”una lápida esperando vidas”.
La CARDER reiteró hoy en un nuevo llamado a los gobiernos del Risaralda, municipales y de la Nación, no seguir aplazando un problema que hemos postergado por más de 40 años.
La ciudadanía ha denunciado que las soluciones han sido lentas.
“Debemos atender esta dificultad que hemos repétido hasta la saciedad y que hemos dejado por escrito en los Planes de Ordenamiento Territorial de Pereira y Dosquebradas y que es problemas coluviones en la ladera norte con dificultades de movimientos masales, desconfinamiento de suelos que hace inviable e inivivivle, cualquier desarrollo humano al pie de ésta”.
LA LÁPIDA
Para Julio César Gómez, es una lápida que está ahí esperando que la víctima que es el cioudadano y las vidas de las personas, lleguen para acabaer con ellas.
“Ese panorama se registra en otros sectores como el río Risaralda, y otros en el Otún como Salazar Londoño, Galán, y otros barrios ribereños que tienen serias amenazas por terrencialidades hídricas” .
