
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
No se sabe qué es: si una novela corta o un cuento largo. Pero pinta a cualquier sociedad de pueblo donde hay pasiones, envidias y una dinámica de la municipalidad.
Pero el último sello editorial del prolífico, abogado José Daniel Trujillo, llamado Reuniones Peligrosas, tiene al matriarcado gustoso y meloso al que “nunca les faltará un diamante en el dedo de la distinción”, al usurero, al cura- métame al sacristán – (la Iglesia, mejor) la casa de empeño, al chisme que invade la corteza de la sociedad, encapsulado en “Blanca Nieves explicándole la tabla periódica a los inquietos enanos”.
La mujer en ascenso y responsable que se ve hoy. Un matriarcado que no escapa en el mejor de los sentidos, huyéndole al machismo de “manera gradual”.
REUNIONES DE IGLESIA

Lo despacha a uno como lector, por la puerta de atrás. Esperando un cierre -si se me permite la expresión – al que nadie apunta.
Mejor, da en el blanco de todo, cuando reconviene: en esas lapidarias reuniones peligrosas: “¿quién NO estuvo en la reunión de la iglesia?
La obra que recibe al lector, apenas entrado en gastos, con el muerto excelso, misterioso, al que “medio pueblo le debe o le carga una letra”.
Hay malquerencias por manejar el poder, por medios truculentos. Están en muchos pasillos…sueltos. Historia que sigue intacta por enrriquecerse en el poder mediante el engaño creando “expectativas equivocadas” como lo reseña el autor.
“No han de faltar personajes descarriados que utilizan en su propio beneficio los dineros públicos, el manejo del poder conseguido de manera truculento, explotan los afectos de las personas”. Existe en todo tipo de sociedad. “Carcomida por el enrriquecimiento rápido engañando a los demás”, se suelta el ex presidente del Concejo de Pereira.
La parroquia o el pequeño pueblo con sus monstruosidades, con las juntas o comités, con el crudo relato de faltones o fariseos o de asesinatos urdidos en los altares del poder. El relato crudo que lo mete a uno de narices entre los filos de las faldas y la bragueta de los poderosos, que van urdiendo la trama y un descenlance que asciende y desciente en sus casi 100 páginas.
“LIMPIARLO DE RATAS”
Deja un testimonio de entrada en la municipalidad que se retrata: “Lo que voy a hacer es limpiarlo de cuanta rata vive aquí, el que roba dinero, se muere por dinero”. Avanza. Aquí, ¡Nada se puede!
Es un recorrido humano que sigue petrificado en los pueblos de antaño y hoy, entre las luces del modernismo o el reguero de la AI.
Esta obra, del Ex Representante, Docente, y Ex Notario Primero de Pereira, en un juicioso recorte de su abultada hoja de vida, abogado José Daniel Trujillo, a quien su prologuista, el ex alcalde de Cartago y tamvbién Ex Notario, Orlando Restrepo Jaramillo, que “hurta la cotidianidad” y que en su narrativa apunta al gestor de la historia: inmigrante solvente, lascivo y ladino”.
LA VIRTUALIDAD
“El recuerdo trepídando en lo más hondo del pasado eliminado ahora por el algoritmo y la virtualidad”.
Nos recuerda, como lo hace el autor, que esta obra, es hija de la pandemia y del “escape” memorable del alma junta de muchos pueblos, con sus quiebres éticos. La codicia acompañada en letras de préstamos o en los pliegues de telas cambiados por furtivos favores.
Es un testamento, que hereda, narrativas de experiencias pasadas y vividas de muchos personajes, que recoge con guante y prosa, el abogado José Daniel.
