
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
WWW.EJEINFORMA.COM
Prima un interés inmoral en las economías desarrolladas, al amparo del famoso y mal llamado desarrollo sostenible.
Degradan e invisibilizan las acciones dictadas en eventos como el que alberga Colombia.
El acomodo histórico de paises poderosos o industrualizados que tienen retórica pero abandonar la practicidad ambiental, deja sus damnificados y se verá en este ejemplar de la COP16.
El problema es económico. Lleno de contrastes y aristas que no se ocultan en foros de la importancia que se hará en Colombia y de la cual ni nos enteramos.
El lenguaje corre el velo de la descarbonización y transición energética, dentro de esa abultada agenda de las 23 metas de Biodiversidad heredadas en Canadá.
Es mutable el tema de financiación: mientras los que mucho hacen, poco reciben. Los que más degradan buscan objetivos económicos para sostener el embrujo que le den sostenibilidad al ambicioso plan que se discutirá en Colombia.
La CARDER tiene el foco listo desde esta semana donde intervendrá como actor nacional. En 3 conferencias su director, Julio César Gómez, presentará las experiencias vividas como bosque modelo del mundo.
Además, las notificaciones que aumentan acerca de “culturas y territorios en paz con la naturaleza, abriendo espacios en la participación comunitaria para enfrentar los desafíos socioambientales, que rompen estructuras en en estos proyectos ciudadanos de educación ambiental que se cumple en Cali.
Fuera de recursos, es cómo apropiar el debate para que aterrice en las regiones y nos apropiemos de sus efectos concretos.
¿Hay menos naturaleza viva? ¿Sigue la excursión perversa de ríos contaminados con mercurio mientras la minería ilegal avanza y rotula un paisaje agotado? Acaso, hoy los permisos ambientales, son parte, ¿del agotamiento normativo? La deforestación se palpa. En los grandes centros la penumbra y la falta de energía prende alarmas. El agua se agota y los delitos ambientales con su carga creciente, registra peligrosos indicadores.
¿Somos ajenos a una educación ambiental para la vida? Hablamos demasiado y cerramos el discurso, para plantarnos con seriedad, f?rente al problema? Cada día, los ríos se ahogan y el silencio del bosque no se oye en medio de la selva de concreto…
alvarocomunicaciones@yahoo.com
