
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
- Secretaría de Movilidad
Pareciese que EL Instituto de Movilidad de Pereira (Tránsito, como se llamaba) estuviese sometida a una ´liposucción´ moral. A tener ´freno de mano´
Hace rato viene dando tumbos. De allí que se tramite una reingeniería por el bien de la organización, así salgan olores malucos de esa intervención.
Pero digámoslo en términos prácticos y duros: hay que frenar ese despelote que se ve venir. Ese horno con papas calientes, cuya temperatura quema el honor y el trabajo ejemplar de muchos funcionarios.
Pero no se puede dejar intronizar costumbres fétidas.
Hemos oído hablar del actual director, Emerson Jaimes– a quien no conocemos – pero esperamos resultados dignos. Que reviente pus y que reciba todo el apoyo y el acompañamiento del gobierno. El respaldo íntegro del Alcalde Salazar, empeñado en limpiar la cañería. En destapar y darle dirección a esta entidad, que esperemos no resulte ´pinchada´ por malas prácticas.
Es un deber de los buenos funcionarios,del propio Concejo de la ciudad, acompañar procesos en bien de esa otrora poderosa institución. ¡Eso esperamos! De resto: es meter reversa moral en una entidad que no se puede dejar estrellar.
2-. COMFAMILIAR
Hace rato viene en zig -zag, la Caja de Compensación Familiar del Risaralda. Desde que un Ministro necio y polituquero él, decidió meterle la mano y ensuciar al Consejo directivo con fichas señaladas. Y, ahí, ¡fue Troya!
Pareciese una retaliación ante las demandas por acoso laboral instauradas por el director actual, el ex banquero, Luis Fernando Acosta.
Pésima labor hacen, quienes se empeñan en colocar trabas a su gestión en pos de victorias pírricas y hacerse a un poder alterado.
Hace rato soplan vientos huracanados de vindicta. De cobros anticipados y de buscar acomodos, como quien busca entre los resquicios de la ley, sobras legales, para alterar decisiones.
Hay subidos tonos morales, que en vez de hacer claridad sobre lo que acontece hacia su interior, pareciese que la riña busca “imponer director”.
Apurar un proceso de selección atropellado que “busca elegir una persona idónea, de las mejores calidades y cualidades, tanto personales como profesionales y sociales para el bienestar de los trabajadores risaraldenses y sus familias”. ¿Acaso, no las tiene el doctor Luis Fernando Acosta? Cuántos de los 6 que claman relevo, ¿no votaron por él antes?
¡Pobre COMFAMILIAR! Y, pensar, que la función no termina y los gritos del circo, busca aplausos para simular en la prórroga – como todo pareciese indicar – “sin que se considere una remoción”.
Dos papas calientes, ¿pero a qué costo? Preguntamos en esta opinión dominical cuando asoma febrero.
