
Razón tienen gremios y empresariado de Caldas, Quindió y Risaralda, en señalar caminos o rutas, para quienes con ciertas ojerizas y enfermizas actitudes, de manera brusca, se oponen a las Alianzas Público – Privadas.
Aquellos expertos en desastres y en el formulismo ideal de no hacer nada para ranquear sus odios, deben tener una opinión, diversa, ahora que los 3 alcaldes de Manizales, Armenia y Pereira, deciden trabajar unidos por el futuro del Eje Cafetero.
Les debe doler ese reencuentro – a buena hora – por fortalecer la visión de la región y trabajar de manera armónica en lo que llaman “crecimiento conjunto”.
Sabemos que hay posturas radicales que se oponen a las concesiones, al capital privado, a intereses que suman odio y viejos parroquialismos, al catastrofismo por excelencia, sin brindar salidas. Pero respetamos ese clamor adolirido en tiempos de incertidumbre.
Nos gusta esa premisa ajenos a la aversión que quieren crear de manera artificiosa, quienes disparan desde otras orillas, sin quitarse la máscara ( ¡o, poniéndosela, que es mas grave!) para dar paso al “trabajo articulado, buscando integrar los planes de desarrollo y para tener una visión que comparta sus potencialidades”.
Cómo ocultar – sin despreciar a quienes piensan con argumentos diversos – a quienes creemos como bien lo recalcan los mandatarios de estas ciudades, que después del análisis acerca de la infraestructursa vial que conecta a las 3 capitales, Autopistas del Café, “ha sido y y debe seguir siendo un factor determinante en el crecimiento de la región”. De por sí, debe ser otra noticia que les causa náuseas.
Quienes creemos – como también piensan y reafirman los alcaldes Salazar, Rojas y Padilla, “es decir, la iniciativa privada Conexión Centro, coinciden en la importancia que esta vía siga siendo desarrollada y operada bajo el modelo de concesión”.
No es un secreto nacional al calor de la liposucción moral, que la misma garantiza el cumpimiento de las inversiones, que trae estabilidad jurídica y que está probado en el país con realizaciones de alta calidad de ingeniería”.
Resumimos: que a la vuelta de los años, no nos estemo lamentando que esa platica se perdió. Emprendió tenebrosos escándalos y cortejó chequeras de engominados ladrones.
Nos dicen los 3 alcaldes, que las reuniones se seguirán haciendo pensando en hacia un futuro próspero y bajo una mirada regional. Solo así, se puede convertir el Eje Cafetero, en referente nacional sin perder la brújula de la planeación, amparado por quienes se parapetan en viejos vicios de la “defensa de lo público” que no es más que llenar de obstáculos el camino de la transformación.
No podemos seguir estancados en el tiempo ,viendo pasar el desarrollo, bajo la complicidad de “quienes ayer fueron”.
¡No me diga más!
