
Varias encrucijadas de las dura coyuntura que vive hoy Dosquebradas, no le son ajenas.
La inseguridad, el microtráfico, la falta de recursos, el desorden, las basuras, la inmoviliad vial, las ha ido arreglando al vaivén de su presencia como primera autoridad que registra su alcalde, Roberto Jiménez Naranjo (avalado por la ASI).
No ha sido fácil estructurar presente, pese a las “ganas que le mete” a su gestión este ex concejal.
Por eso, ha traslado su oficina a varios Ministerios en Bogotá, en la “búsqueda de papá gobierno”.
Lo hace con gran esmero y pundonor. Con atrevimiento si se quiere ante los esquivos resortes presupuestales. Empujando, también, a su gabinete para que lidere procesos de desarrollo en pro de las comunidades.
No mucho le ha ayudado el recambio en su gabinete donde “ha apretado tuercas” para evitar un desafuero o desajuste mayor.
Busca que esta porción territorial, señalada como la segunda en importancia en Risaralda y la 4 cuarta en el eje cafetero, salga de su penumbra, empujando o “remando” duro.
En eso ha encontrado apoyo del concejo de la ciudad.
No pocas ´papas calientes´ ha tenido que enfrentar con estoicismo, las que explicará hoy jueves 20, en su rendición de cuentas, previsto en el Centro Vida que lleva el nombre de otro exalcalde, Argemiro Cárdenas Agudelo.
La ciudadanía quiere preguntarle muchas cosas a su alcalde, Jiménez, a partir de las 9 en la cita programada.
Ello es un indicativo que no es fácil administrar o gerenciar cuando de por medio, los recursos económicos son escasos.
¿Qué quisiera preguntarle al alcalde Roberto Jiménez sobre la transformación de la ciudad?
La pregunta la fórmula, la hace el propio gobierno en una invitación clara que hace para que concurran a la cita y se enteren de la propia voz de Jiménez Naranjo, de lo que está haciendo.
