
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Empecemos por lo primero. Lo ético.
Contra las paredes se siguen dando, quienes quieren revolcar el espíritu decente que a lo largo de muchos años, preserva COMFAMILIAR.
Como herencia responsable y seria que ha alejado a los ratones del queso.
Hay figuras envueltas en celofán, que han querido desde adentro, torpedear su buena gestión y apostarle duro a la traviesa manía de enlodar el ambiente. Enrrarecerlo.
Pero desde afuera, la puja ha sido dolorosa y cruel. Con paraguas abierto y con una máquina depradadora que no escatima esfuerzo para enlodar y trapear el piso que como estructura ha preservado la institución.
Como rica herencia de buena gerencia. Esa la que incomoda tanto la conducta humana en el comportamiento honesto de sus actuaciones.
Sabemos de un crecido número de Tutelas, surgidas al amparo de lo actuado de nuevo por su Consejo Directivo.
El tiempo, sabrá de qué lado de la historia esta la ruptura institucional perseguida y oprobiosa.
Las Letras: vale reseñar con elogio, la segunda versión del Festival del Libro y la Biodiversidad cafetera, que este año, durante el próximo fin de semana, COMFAMILIAR y el alcalde, de Marsella, Alberto Henao, entusiasman desde la Bella y como en los mejores tiempos, catapultan este encuentro con la Literatura, la Música y el Arte. Un viaje a lo largo del sentimiento que una vez lo hizo grande.
¡Vamos para Marsella!
En lo deportivo: Comfamiliar, reafirma el compromiso de las empresas afiliadas con el bienestar y la integración por intermedio del deporte. La versión 42 de los exitosos Juegos Interempresariales 2025. El de mayor cobertura, como gesta deportiva empresarial en la región.
Y, en ello, vale destacar, los escenarios deportivos y las insalaciones del Parque Consotá – referente, por lo más – y lo que implica en la recreación, el fomento de la integración, el bienestar y la sana competencia entre los trabajadores de las empresas afiliadas.
Como bien lo destaca su director Luis Fernando Acosta: la relevancia de los Juegos Interempresariales como un espacio de sana competencia y fortalecimiento del tejido empresarial.
Su importancia y alcance, nadie la discute hoy, apuntamos.
COMFAMILIAR, es el mayor balance social y para unos pocos, un botín que persiguen para devorarlo. Poco importa su balance, en las dentelladas que lanzan.
