
Por ÁLVARO RODRIGUEZ HERNÁNDEZ
La política – literalmente- está al rojo vivo.
Por el momento, Risaralda busca medir qué tanta capacidad electoral tiene.
Es otro momento histórico para una remontada en lo electoral, en un departamento tan escaso de sufragantes desde lo poblacional.

La mueve un hecho inédito. Dos aspirantes al senado con resorte electoral en la Alcaldía de Pereira y la Gobernación.
Dicha faena la rodea un caparazón especial de lo oficial que muta hacia lo político, quiérase o no. Cada carpa electoral templada con socios que alteran la tranquilidad de los vecinos. Que creó y genera molestia. Muchos prefieren comentar a bsja voz y en tóxicos corrillos. Iglesias con seguidores ancla que van por la puja electoral en Risaralda.
ARQUITECTURA ELECTORAL
La arquitectura electoral está por escribirse, en otro capítulo. No es el final de la novela.
Este hecho atípico, tiene opiniones diversas. Unos apluden, otros censuran. Rueda la tómbola mientras los gremiales, con su olfato perdido pero cómodo, ven pedazos de cosas.
Nada dicen, nada opinan como si el lastre electoral pasara por un lado.
Risaralda huele a política pura. A horno electoral. Al juego mágico de la expectativa

la conformación o la nueva estructuración del poder regional.
Al contrario, es una introducción después del lastre electoral del liberalismo con el Equipo del Cambio, que tiene a muchos “sacapechos” de ese corto reinado, pagando escondederos. Otros, en huída y “refugiados” en capillas políticas ajenas a su gloriosa vanidad.
Hay dos actores de peso, que por circunstancias atraviesan la estructura de poder en todos los sentidos. La guerra de chequeras y la puja por alzar los hombros al Senado.
LAS ESQUINAS POLÍTICAS

Total: Diego Patiño, con su hijo, gobernador del Risaralda y de seguro, heredero de ese largo reinado, si hace la cosas bien y desborde medido. Sino se desboca.
Conoce a fondo lo que es conseguir votos en una faena tan difícil y disputada para llegar al Senado después del periplo de largo aliento en su paso por la Cámara. Es como coronar una cima, laureado.
En la otra esquina: María Irma Noreña, una ejecutiva de armas tomar, calculadora y llena de méritos para besar la cima electoral. Hoy la U y su trabajo, la tiene catapultada. Gestora Social en la actualidad, porque los tiempos electorales o prohibiciones la habiliitan, así piensen o critiquen lo contrario. Está dentro de la ley.
La U goza de cabal salud después del reencauche político y sal aire nuevo que le inyectó, el diputaod, Juan Carlos Valencia, que se tiró al hombre tan complicado y pesado bulto, que muchos quieren hoy y al que le llega gente de muchos partidos y rincones del Risaralda.
Su esposo, es el alcalde de la capital de Pereira, en pleno corazón cafetero.
Ambos, Mauricio y Juan Diego, ganaron la gobernación y la alcaldía, instalados como base técnica de sus reyertas electorales venideras.
Pero qué tal que estas empresas electorales, ganen (Patiño e Irma, senadores) es claro que se da por descontado un pacto de poder para arrasar con sus nuevos proyectos para nuevos períodos en Gobernación y la Alcaldía. Póngale la firma.
A ello, hay que sumar, sus proyectos rodando a la Cámara, que es otro eslabón en sus carpas electorales abiertas.
Gozan de recordación por el cristal por donde se mire. Patiño- Noreñ o Salazar – Patiño.
El tema choca, se discute pero la ley lo pemite. Así consideran que no es válido o legal a la luz de la contienda electoral en sí.
EL DESAPARECIDO CONSERVATISMO
Otro que registra mal momento en la coyuntura política es el pártido conservador. Vienen de perder en las elecciones pasadas sal Congreso, dos Cámaras.
Busca a regañadientes y con figuras prestadas, armar su rompecabezas electoral.
Aparecen nombres de otras capillas y lares. En entre dicho la supremacía de los Merheg, hoy con Juliana en la carpa de Irma Noreñla.
RESPIRA EL VERDE
Aunque si se ven, no concuerdan en lo político, los dos Representantes a la Cámara que tiene hoy el partido Verde, no coinciden.
Carolina Giraldo, no descarta la opción clara de llegar al senado. Con qué entable si persisten divisiones hacia el interior Verde?
Alejandro García, quiere otros amarres electorales. No decide su paso siguientes, en este partido que se constituyó en rotunda sorpresa electoral pero que hoy parece haberse gastado los pertrechos en una disputa a voto limpio.
De Cámara, otros nombres no se acercan. De senado, mucho menos izan voces.
EL CENTRO DEMOCRÁTICO
La coyuntura lo integra el Centro democrático. Hoy los extremos hacen fuerza para armar nombres que le den cuerpo a su estructura política. Lo viene de perder todo en Risaraldas. Al senador Corrales, que busca reinventarse y la Cámara, de Gabriel Jaime vallejo, quien figuraba para ascender al senado pero que desistió para seguir como director del CD en Colombia.
Muchas divisiones parecen “comer” con anticipación, lo que fue en el pasado.
LA IZQUIERDA
Atomizada y gris, no despeja, ni despega egos, en Risaralda.
Cada quien pareciese marchar por su alfombra.
Por el momento, nombres no sueltan al redondel en el listado de por lo menos 5 grupos que buscan reagruparse en torno al llamado Pacto Histórico. Otros no quieren perder su personería jurídica.
Se trabaja en una lista a la Cámara.
QUIÉN ES QUIÉN
Juan Diego Patiño, obtuvo la no despreciable suma de 116.783 sufragios, que colocados en fila india, llegan hasta cartago. Derrotó 4 finos rivales.
Su padre, Diego, con 6 períodos en la Cámara, alcanzó credencial con 27.791 votos.
En la orilla, se producía otro milagro electoral contra el establecimiento: el triunfazo de Mauricio Salazar Peláez, que hizo explotar el malogrado Equipo del Cambio, que duró poco en la hegemonía roja, contraria al pleito montado con Diego, el mayor.
Mauricio, dejó la vara alta: 82.304 votos. El uno representa al liberalismo y para él, entonces Primero Pereira. Hoy al partido de la U, con quien está fino para ir a la Cámara, en una alianza con abrigo.
PATIÑO, EL MAYOR
Concentra poder político ante el desgaste que nadie oculta pero que lo favorece en una decisión no tomada si el rival de su propia registradora de votos, Juan Pablo Gallo, vuelve a aspirar y qué tanto le resta hoy.
Se ve fuerte y robusto, digo, desde lo electoral. Se mueve bien con el voto por capturar afuera. Risaralda es chico y extraño para ir en andanza del senado.
ENVALENTONADA
Irma Noreña, como mujer, está envalentonada, en el mejor sentido de la palabra.
El vuelo izado, muchos lo cuestionan. Irma parece el bota fuego electoral, mientras Mauricio, su esposo, se concentra en el ejecutivo.
Diego sabe conseguir votos afuera, desde el ala dura del paisanaje de los Representantes.
Irma conoce el monstruo por dentro. El voto a voto. Por hoy, le ha rendido y crece.
Ambos poderes, con un liberalismo lleno de matices e inciertidumbre, pelean por lo de cada quien.
