Los últimos días del  ¿senador Merheg?

Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

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Algo raro pasa en el partido conservador en Risaralda.

La notoria figura del senador Juan Samy Merheg, está silenciada por estos días. Peo no es un secreto que poco gusta del Legislativo.

Se espera se pronuncie acerca de su presente político.

Habib, su hermano, es interlocutor y consejero distante. 

Muchos, por su accionar distante, lejano de las comunidades, tienen sentencia: ¡no vuelve al senado!

Pero eso, sólo se sabrá esta semana, una vez instalado el Congreso y los tiempos cerrarse en la coyuntura de las aspiraciones. 

Por el momento hay señalamientos de “abandonar el territorio, quienes perdieron, le faltó gestión  y se dejó coger ventaja”.

Incluso, desde ya le ven endosando votos a Efraín ´fincho¨ Cepeda hasta Juan Camilo Vélez Londoño, quien irrumpe  por el valle – Risaralda con dos pilares básicos a la Cámara en Risaralda. Ya están enlistados y trabajando.

TELÉFONO ROTO

Pero pese a todo: el conservatismo en Risaralda, no transmite, no comunica y todavía se debate en la 4 figura del rompecabezas a la Cámara.

No se sabe si el joven Fernán Fortich,  que amaga más que un 10 en fútbol, decide lanzarse por el conservatismo en la esquiva recuperación de esa credencial.

Diego Naranjo, directivo azul en la región, no modula. Está con “freno de mano´  por lo que decida el fuerte Merheg.

Por el momento, uno de sus bastiones para mostrar, Juliana Enciso, juega la Cámara del partido de la U, donde ha sido bien abrigada. No es cola de nadie.

TORTUOSO CAMINO

En otro extremo del tinglado, retornó -¡quien lo creyera¡ – el ex congresista, Juan Carlos Rivera.  Lo hace con un cupo que tenía para la Cámara de Representantes.

El partido conservador, pasó de la gloria donde comía postre, al tortuoso camino del frito para no dejar que la corriente lo arrastre por el déficit de votos en las urnas. 

Por el momento, la margarita está en las manos del senador, Juan Samy Merheg: ¡voy  o no voy! No es buen momento para el equipo azul.

Vaya, calentura ésta. Ya no estará más, de ¿paso por Pereira?

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