La cirugía en COMFAMILIAR

 Por Álvaro Rodríguez Hernández

www.ejeinforma.com.co

Claro que hay molestia por la forma como el nuevo director de COMFAMILIAR, entró a arreglar la casa. ¡Pero para bien!No para aquellos que van con la campana repartiendo ruido. Instalando humo  para nutrir intereses fallidos.

Que   ven   o   insinuan   con   dolor   que   es     de   poca   monta diagnosticarla con un plan estratégico y con una visión como corresponde a los tiempos de hoy.

A tocar y pisar callos como es normal. ¡Claro que duele!El escapelo ha recorrido el cuerpo administrativo, financiero, la planeación y la estrategia, la salud, lo educativo, para enfrentar a los tiempos de hoy.

No son suficientes   ya, que el   comité intergremial, fuerzas sociales de la región, se sumen a defender esta causa.

Hay que engrandecer lo administrativo con firmeza.  Pero para bien de una entidad anclada a la historia social del Risaralda.

No   en   vano,   desde   angulos   políticos   dispersos   y   de   cierta glotonería empresarial, le han tenido ganas. Ni qué decir de sospechosas  actitudes venidas  desde el gobierno nacional que parece intimidar planes o postrar lo colectivo.

Su caminar ahora son  con propuestas analizadas y estudiadas. Con realidad financiera y administrativa.Ni qué decir a ello, de ciertos consejeros perpetuos, que poco contribuyen a que la anestesia calme el dolor del paciente en el quirófano y quieran mirar para los lados.COMFAMILIAR   es   de   los   risaraldenses   y   pocos   lo   quieren entender.

Desde trincheras dispersas se acercan para enlodar. Para hacer creer que la institución no avanza por la suerte o marrulla de unos pocos enquistados en sus entrañas, que temen perder privilegios.COMFAMILIAR no es patrimonio del mal gobierno o de ciertas élites   sindicales,   patronales,   empresariales,   que   se   han instalado peligrosamente  en el confort.

Basta ya de interferir la nueva visión  con la que sorpredió de manera grata su nuevo director, creando gerencia y enrutando la entidad.

No hay que confundir o desorientar. COMFAMILIAR no es patrimonio  que se pueda enlodar dentro de un alboroto   insano   en   el que quiere  haber   ganancia   de pescadores.

La atarraya, la pueden ir guardando ciertos depredadores que quieren, precisamente, pescar en río revuelto. COMFAMILIAR siempre será más grande que sus torcidas y bárbaras intenciones.

alvarocomunicaciones@yahoo.com.co

Deja un comentario