Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

Las autoridades de seguridad y vigilancia del Risaralda, con los gobiernos locales, emprendieron una sinergia para protección ciudadana.
Digno de elogio, el trabajo articulado que se revisa, en donde más atención, responsabilidad, se estableció. Es sino ver el ´rosario´ de capturas y el nivel de estas para destacar el dique que a organizaciones criminales en Risaralda, con sus fronteras ardiendo, han establecido.
Capturas, allanamientos, duro con la red de estupefacientes, armas de fuego y blancas que al igual que reducción de numerosas estadísticas en otros delitos, presentan acciones claras y contundentes contra el multi crimen.
Lo hacen en todos los puntos del Risaralda, pese a que no estamos lo mejor rodeados en sus límites.
El cruce criminal que trata de correr cercas y abonar terrenos para sus fechorías. Pero, suman reveses claros. ¡Están alertados!
Loable el papel de la Policía división Risaralda, la MEPER, de los Carabineros en otros frentes, como las tareas al servicio del agua y al medio ambiente; del Ejército, VIII Brigada y Comandante del batallón Batalla de San Mateo y la disciplina y la experticia y el valor agregado que desde los gobiernos del Risaralda y Pereira, aportan, Israel Alberto Londoño y Jorge Mario Trejos.
Entendible, también, los golpes contínuos entregados en desmedro de las rentas criminales que se expanden por Risaralda, contaminando ríos y quebradas, en un afán codicioso de muerte.
Entendieron los gobiernos locales que hay que apostarle a la seguridad con recursos. Para emprender acciones con Tecnología, inteligencia y equipos que modernicen su actuar. Del ciudadano emboscado que guarda silencio y prefiere mirar para entornos difíciles como el combate se librara de un solo lado.
De igual forma, constitución de circuitos de seguridad que blinden de más protección al ciudadano.
Todo esto lo traemos a cuento, al revisar las lustrosas cifras que a modo de tranquilidad y percepción han entregado en un reciente encuentro, de los muchos convocados por la dirigencia política al amparo de sus corporaciones. ¡Eso está bien!
Satisface el rigor con que se actúa. La esperanza de tranquilizar aguas turbias. De colocar control y orden con los postulados esgrimidos desde su institucionalidad.
Buenos resultados, pues, en esa apuesta vertical contra el delito. En esa guerra contra el cruce de fuego, van ganando nuestras autoridades como el Ejército nacional y la Policía en la región. Elogio para los titulares de Gobierno en apretar por esa causa.
