Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ




La madera se sigue tumbando, capturando como renta ilegal que cercena la naturaleza. Es costosa, cara.
Son rentas criminales. Grandes cargas de maderas salen.
Con papeles adulterados, con sellos idem en la revisión o que son maderas que nada tiene que ver con los documentos expuestos. Corresponde a muchas hectáreas de bosques adscritos a estos ecosistemas en riesgo.
La noticia corre en la rueda de prensa convocada en La Virginia, por la Policía del Risaralda, Coronel Rodríguez y la CARDER, con su director, Julio César Gómez Salazar.
En un depósito donde se lleva la madera incautada, que tiene la autoridad ambiental
Árboles de 80 y 100 años ceden a las presiones de la industria que expande poder y dominio.
No es extraño ver camiones grandes que hacen el miserable oficio que transporta cargamentos de madera sin requisito alguno o de manera fraudulenta.
Un lugar especial para depositar madera de 80 y 100 años que tienen rutas ilegales, está en La Virginia, lugar hasta donde llega la Policía con el Coronel Rodríguez, la policía de Carabineros, y la CARDER, para hacer inventario de los decomisado y las capturas de responsables o personas implicadas, en lo corrido de este año y los alcances de la afectaciones en el 2025. Que son talados.
Son cientos de miles de millones de pesos tasados también por los graves daños que afectan y que hieren de muerte la naturaleza. Su valor se cuantifica.
Viene del Chocó, Cauca, Sur del Cauca, Antioquia. Rutas de ilegalidad.
DECOMISOS
En estos territorios hay decomisos y se hace vigilancia a las agencias comercializadoras para quitárselas a las mafias de la madera. Hay informes contínuos. Investigaciones sancionatorias que van en decomiso de vehículos, multas.
De manera coordinada con la Policía y que hoy demandan
Son rutas ilegales que crecen sin ninguna técnica. Sólo la de carteles de madera que asoman desde hace años como un legado criminal.
Amazonía y Chocó biogeográfico.
Las consecuencias de daños por el invierno se ven por los daños irreparables como consecuencia del cambio climático.
Por eso para el director de la CARDER, Julio César Gómez, la autoridad no se negocia.
