
Foto tomada de EL TIEMPO
Las pesquisas, por la forma como se realizó la desaparición del sacerdote, el posible negocio del vehículo, la forma como un puesto del trasero del vehículo de su propiedad, no estaba, hicieron crecer dudas sobre los autores o móviles.
AVISO
Otro hecho circunstancial: el realizar una posible transacción personal y desde allí no se volvió a tener paradero del Levita. Tenía, de acuerdo con la propia Diócesis, 2 compromisos pastorales quye incumplió
Fue el propio Obispo de la Diócesis, Monseñor Rigoberto, quien dio aviso a las autoridades por el hecho que es motivo de averiguación en persona desaparecida. Incluso, ha dialogado con los padres del Sacerdote.
LAMENTO
Lamentamos profundamente el hecho, señaló en un comunicado público.
De igual forma, el guardar el vehículo en la vecina población de Viterbo , Caldas y que hizo presagiar lo peor: sangre en el automotor.
Varios analistas en criminología y en este tipo de hechos, también consideraron que le seguían el rastro al sacerdote y por ende hacen presagiar que es una organización criminal dedicada a esta modalidad delictiva. Esa línea de investigación, no la descartó el analista e investigador social, Ewinsenhouver Dejanon Zapata, consultado por www.ejeinforma.com
HECHO
Otro hecho que podría dar con mayores resultados, con la desaparición del sacerdote, Darío Valencia Uribe (Parroco de Marpía Auxiliadora, en Pereira) es la captura de un ciudadano colombiano en Francia, identificado como Julián Eduardo Cifuentes Gómez, quien podría estar incurso en el hecho y que podría, de acuerdo con las pesquisas adelantadas. No tiene circular azul de Interpol como se dijo de manera inicial pero sí orden de captura.
