
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
No es fácil para el director o Secretario de Planeación, Julián Buitrago, ´torear´ con la grabvbe problemática que afornta un grueso de barrios de la Comuna Centro.
La ladera de Dosquebradas sobre sus vidas y el río otún que parece rugir de cuando en vez, cuando sus aguas revuelcan el panorama, los mete de lleno entre la vida y la muerte. No da para más.
Lo saben los vecinos agobiados por un alto número de familias que quieren vender sus predios o que buscan construir en medio de terrenos afectados por la condición de riesgo. No cualquiera, sino alto. Muchos en ese tira y afloje quieren ganar adeptos y la boca se les hace agua, con la gente impaciente.
En este aspecto de desafaectar zonas, sólo se sabrá en junio del entrante año
La pelota rebota en Bogotá en la cuestionada Unidad de Gestión Nacional de Riesgo, que toma otra bocanada de aire… Ellos tienen tiempos para Pereira.
Están en busca de reubicación, de diseños de viviendas rápido e incluso mejoramientos de éstas para rescatar el invierno que otra vez sacude la zona.

A un lado, dejan el tema de la Avenida del Río, que cada día se vuelve más costosa desafortunadamente.
La noche, alumbra el desespero y la razón porque quieren soluciones.
No escampa. La lluvia se siente a poquitos sobre la cubierta del barrio Galán en el Diálogo ciudadano o el Consejo Comunitario, que una vez más le hace sentir presencia al gobierno matecaña.
El propio alcalde, Mauricio Salazar Peláez, con paciencia y calma, explica y señala, a la par con la Secretarisa de Vivienda, Carolina Bustamante, que están a la espera de 138 viviendas, 74 de las cuáles para Dosquebradas y el resro en Pereira.

Si se cumple un cronograma trazado a vuelo, viviendas pueden estar para mediados del 2026. No antes.
Falta acción del gobierno nacional. La gente sigue en modo anuncios pero Pereira y Gobernaicón, han cumplido.
Mejoramientos también, hacen parte del inventario positivo en la densa zona.
