Retorno de Victor Manuel al ¿conservatismo?

Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HENÁNDEZ

WWW.EJEINFORMA.COM

-Lista a la Cámara, sería cerrada

-Sebastián, el ¿elegido?

-¿Dóde jugará Javier Darío Marulanda?

El ex gobernador Víctor Manuel Tamayo Vargas, no descarta retornar al partido conservador y ser protagonista de primera línea en la conformación de listas al Congreso.

Todo está en su campo de juego. Falta que se pronuncie en esta “terapia neural” que es la mejor medicina: la política. Pero ofertas hay y no solo de ese partido.

¿A QUÉ JUEGA?

¿A qué juega Víctor Manuel Tamayo?

Sin lugar a dudas, es un jugador de grandes ligas para tener en cuenta en el terreno.

www.ejeinforma.com estableció que existen conversacioners de vieja data para recomponer al conservatismo, que ha cedido espacios, escaños  y cifras electorales.

Un notablato hace enroque para redireccionar al partido. La situación no es fácil y es un camiuno cargado de obstáculos y minado… que es lo grave.

SEBASTIÁN

Uno de los aspirantes a tener en cuenta es la de su hijo Sebastián Tamayo, quien buscaría un escaño a la Cámara de Representantes por Risaralda.

La noveda especial en dicha venidera contienda, es que se dialoga sobre una lista cerrada  que fortalezca a la colectividad.

Varios dirigentes conservadores, se han venido reuniendo en este sentido para platicar sobre el eventual acuerdo

El partido conservador podría autorizar en la próxima contienda a la Cámara, consolidar una lista cerrada, en una nueva versión azul con miras a conquistar por lo menos un escaño a la Cámara.

Como se recuerda, el conservatismo pese a retener el senado en cabeza de Juan Sammy Merheg Marún, no ocurrió igual con la “ahogada” credencial de la Cámara.

JAVIER DARÍO

Por su parte, el aspirante a la Gobernación del Risaralda, Javier Darío Marulanda, de acuerdo con dichas fuentes políticas, seguiría en el partido de la U, de la cual es diputado hoy.

Maurlanda, realizó una sorprendente y eficáz campaña a la gobernación en la que se ubicó segundo, después del liberal triunfador, Juan Diego Patiño Amariles.

Deja un comentario