¡Es la Universidad, Maestro!

Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

Ojalá lo vientos huracanados que soplaron durante este 2024,  no sean un Tsunami el 2025, para la querida Universidad Tecnológica de Pereira.

Hablo por quienes siguen sin reconocer la identidad que representa y es. 

Este es un bastión del pensamiento que enorgullece y que identifica a la región. Al país.

Lo digo ahora, que una egresada con pergaminos que nadie discute, llega al Consejo Superior: Paula Andrea Villa Sánchez.

Ojalá logren solucionar pronto la interinidad reinante. Esta no es buena porque llena de incertidumbre el discurrir propio del claustro en tiempos de penumbra. ¡No más zozobra!

La UTP ha alcanzado méritos que no pueden ser sustituídos por cobros de ideologías que han querido avanzar en su conducción, sin encontrar el tope ideal.

Quienes jugaron a crear un ambiente hostil, fracasaron. Quienes han disparado con armas de corto y largo alcance, han encontrado escudos donde el odio enquistado, no deja penetrar sus desavenencias o vendictas pasadas y presentes. Está  y sigue intacta, la UTP, por encima de rivalidades que llaman a cicatrizar. 

Ojalá esos cobros de tiro penal hechos, encuentren defensa y porteros erguidos para atajar ese torbellino de malquerencias lanzados.

Un año donde hay que reconocer el papel constructivo y serio, que antepuso fulanismos, del actual rector, Francisco Uribe. La supo sacar con planeación y trabajo y no dejó el barco a la deriva pese al congestionado mar con turbulencias creado. No fueron pocas las redes y anclas lanzadas para hacer naufragar el barco. Antes por el contrario sigue en alta mar.

Mucho tendrán que aportarle, los egresados que han sido apáticos, los estudiantes por afianzar un trabajo de nivel, los docentes por validar y ratificar un compromiso serio con el pensamiento y la educación. Debate sí pero en defensa del claustro. No la anarquía o un caos con partitura que diseñe confusión por encargo o desgobierno  

Que quien llegue la conduzca con la identidad propia de esta Alma Mater, ejemplo.

En cifras, digo, es el municipio 15 del Risaralda por el considerable número de estudiantes en la variada gama de programas que oferta. 

Ojalá comprendan que esa animadversión en su cúpula, no puede ser epicentro de un antagonismo perverso y mandado a recoger. ¡Es la Universidad, Maestro!

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