
El gobierno de Pereira lo describe como un imperdible paisajístico. Tiene razón. Se llega caminando, en bicicleta, en carros particulares y en transporte público tipo chiva y buseta.
“Son planes para conectar con la naturaleza”, advirtió la propia alcaldía, al describirlo como un corredor turístico. Un paraíso natural.

Pero, es que además de otros productos, conserva una variada oferta gastronómica, donde la trucha es la especialidad.
Es un paraíso natural, instalado a 30 minutos del centro de la capital.
