
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Que no quede la menor duda, que la autoridad ambiental, tiene dirección.
Es escuchada y fluye con certeza en su labor y funciones, para las que fue creada.
Tiene un cuerpo vivo ambiental que está en el ordenamiento de lo que se predica, que está en sintonía con el planeta y bajos parámetros de hacer medio ambiente, con la gente.
Al margen de otros organismos pusilánimes y tipo ostras (encerrados y guardados en su ineficiencia) que como la Defensoría del Pueblo en Risaralda y otros órganos oficiales, apenas, emergen. Que se mueven entre el déficit y la ineptitud.
Si sacan la cara, no se les ve rostro que identifique un plan de acción, un plan de desarrollo que arrastre vocación de servicio.
La CARDER, repito, contra tantos y tontos, existe. Se siente su presencia en la capital, en sus municipios, a nivel nacional y con el Arca de Noé y su accionar siembra raices en la labor que ejecuta.
Además, tiene una fortaleza: va adelante y cuenta con agenda propia. No actúa, como otros órganos oscuros, en orillas de ruidos indescifrables.
Que me perdonen: ¡hay más director que consejo!
Amén, de la tarea reconocida que cumple con la Policía del Agua, Fiscalía, Ejército y la Policía Nacional en enfrentar las bandas criminales que recorren haciendo considerables daños en la contaminación del agua, destruyendo ríos y explotando de manera infame y criminal con la llamada mineria ilegal, el bosque que rueda o la flora y fauna que desaparece del radar natural del paisaje o la tala indiscrimininada que baja con su producto en camiones o con la máscara sin quitar de pillos resguardados en la corrupción.
La CARDER tiene norte. Sabe para dónde va y no necesita partitura externa que le dícte lo que debe hacer o que se someta a penosas parroquias electoreras.
Habla la autoridad ambiental con certeros hechos. Ajenos a sombrillas abiertas para parapetar el silencio o el oscurantismo desapacible que como maleza recorre la anatomía del Estado.
La CARDER, existe y su gestión hoy, se le reconoce, con holgura. ¡Felictaciones!
