
El proceso tiene articulación con el Ministerio del Ambiente y en el territorio, con la CARDER.
Por eso se construye la primera política pública que incorpora de manera integral el llamado consumo responsable bajo la economía circular.
También fortalece la agenda de negocios verdes, que cuentan con criterios específicos de acreditación y acompañamiento por parte de las corporaciones autónomas regionales, como la CARDER, y la Oficina de Negocios Verdes del Ministerio.
La aspiración es que quienes aún no tienen prácticas sostenibles puedan transformarse y sumarse a la Estrategia Nacional de Negocios Verdes.
Horizonte de 10 años
La política proyecta un horizonte de diez años para modificar patrones de consumo y producción hacia modelos más responsables. Entre sus objetivos está el fortalecimiento de sectores que requieren acompañamiento técnico y la inclusión de las economías populares, presentes en todo el país.
Economías populares más verdes
El Ministerio reconoce la importancia de trabajadores por cuenta propia, mecánicos, artesanos, pequeños productores, comunidades indígenas y campesinas, quienes integran las economías populares. La política busca que estas actividades se desarrollen de manera más eficiente y respetuosa con el planeta, mejorando su desempeño ambiental y abriendo oportunidades de sostenibilidad.
Risaralda con la CARDER, se prepara para transformar sus hábitos de consumo y producción, integrando negocios verdes y economías populares en una política nacional que apuesta por la economía circular y la corresponsabilidad ambiental.
