
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Hizo carrera que si se aplica la Ley – estamos llenos de normas que no se cumplen – viene la protesta y determinados energúmenos y una masa crítica que apesta, -¡quien lo creyera! – porque esta se ejecuta.
Ocurrió ahora que los llamados Guardas de Tránsito, ejercitan una de sus muchas funciones. Es que a Tránsito ha llegado otro país informal que parece regular por un tercer carri y que pareciese viene en tractomula, llevándose a quien encuentre en el caminol. Por el atajo y las vías clandestinas que simulan peligrosos laberintos. ¡Ellos son la ley!
Como lo advirtió en buena hora el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar y es un ejemplo de pérdida de autoridad que se entronizó y creo una peligrosa incertidumbre y pérdida de confianza, esta actitud mañosa, proclive a turbios intereses, volvieron la movilidad como “un hecho de irresponsabilidad pero además un peligro rodando por las calles de Pereira”.
Un mundo extraño y oculto, subterráneo. Motos sin Soat y sin Tecnomecánica, son un asomo de muerte. Por eso se reactivaron los pperativos con decisión y valor
Además, mucha delincuencia al amparo de estos vehículos que ocultan el orden y la seguridad de los pereiranos.
Por eso, no se puedes descalificar, la tarea asumida en ese mercado negro que escandaliza y que rueda creando organización delictiva, en muchos de los altos casos detectados.
Bienvenida la tarea y la disciplina a las calles. La gestión y el momento para aplaudir el paso de la Secretaría de la Movilidad en su plan de reestablercer mínimos de orden y que nunca son una persecución, como lo señala el Alcalde Salazar, a quienes de manera honesta, diligente, dan uso a estos aparatos y no burlan la Ley.
Se está protegiendo la vida y así lo deben entender quienes – de malas púlgas – elevan plegarias de horror porque se llama a la disciplina social.
Lo mínimo que debe hacer la sociedad, es cerrar paso a voces pocas que quieren pescar en río revuelto alterando la ley y normas sociales para estrujar el ejercicio de la vida y crear actos que rayan con lo punible.
No podemos dejar que prospere el país del atajo y la emboscada o círculos de poder que quieren generar caos para vivir de él.
Eso es lo que también nosotros, queremos dejar en claro, como bien lo quiere el Alcalde. ¡Bien por él y su gobierno!
