La bendición de Dios me tiene aquí: El Tigre

Pese a que numerosas veces invocó a Dios para su protección personal en la carrera presidencial y en los largos recorridos por Colombia, Abelardo De La Espriella, tiene fuertes medidas de seguridad.

Lo otro tiene que ver con ruidos de presuntos atentados que su propia campaña ha evidenciado.

En la tarima de su exposición central ante una Plaza de Bolívar llena, El Tigre rugió con un chaleco negro encima de una camisa de igual color. La palabra Dios, se repitió como un gesto de oración para su blindaje, donde también un grueso anillo de seguridad estaba al tanto de lo que acontecía en su ´rugir´ público. Adentro y afuera de la masiva concentración.

“Yo soy un Tigre, que los va a proteger”, repitió ante los vivas que estallaron en la capital del Risaralda, en su recorrido pór tierras cafeteras, al occidente del país.Esgrimió dos poderosas armas con las que enfrenta el proceso político: el fervor de Dios  y del pueblo colombiano”.

Suelto en su hablar, temas ya expresados, muchos de ellos en otras regiones, Abelardo De La Espriella, confirmó en la capital del Risaralda, que es una figura nueva y que sobresale en la recta  final de la campaña.

Su discurso lo acompasó de ritmo fuerte que sus parciales entonabana con letra alusiva a su campaña electoral.

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