El Fenómeno de El Niño nos obliga a cambiar nuestros hábitos de consumo de agua: Julio César Gómez Salazar, director de la CARDER

Eje Informa: Director Julio César Gómez Salazar, la CARDER ha reiterado las alertas frente a la llegada del Fenómeno de El Niño. ¿Cuál es el panorama que enfrenta Risaralda?

Julio César Gómez Salazar: Lo primero que debemos entender es que estamos entrando en un período de desequilibrio climático. Ya comenzamos a sentir un aumento considerable de las temperaturas y las proyecciones indican que la etapa más crítica aún está por llegar. Aunque hoy en algunos municipios ya se registran sensaciones térmicas cercanas a los 40 grados centígrados, el mayor impacto se presentará cuando disminuyan significativamente las lluvias y comience a reducirse el caudal de nuestros ríos y quebradas.

Ese es el verdadero desafío que debemos afrontar como departamento. No se trata únicamente del calor, sino de las consecuencias que trae consigo la escasez de agua y los efectos sobre todos los sectores de la sociedad.

Eje Informa: ¿Cuándo se espera que llegue esa fase más compleja del fenómeno?

Julio César Gómez Salazar: De acuerdo con los análisis técnicos que hemos venido realizando, la etapa crítica será aquella en la que las precipitaciones disminuyan considerablemente. En ese momento veremos cómo muchos afluentes reducen su caudal y algunos incluso podrían registrar niveles históricamente bajos.

Eso significa menor disponibilidad de agua para el consumo humano, para las actividades agropecuarias y para la conservación de nuestros ecosistemas. Por eso insistimos en que este es el momento para prepararnos y no cuando el problema ya esté encima.

Eje Informa: ¿Qué sectores serán los más afectados por esta disminución en la oferta hídrica?

Julio César Gómez Salazar: Uno de los sectores más vulnerables será el de los acueductos comunitarios. Muchos de ellos dependen directamente de pequeñas quebradas o nacimientos de agua que, durante los períodos prolongados de sequía, disminuyen considerablemente su capacidad de abastecimiento.

Esto podría traducirse en dificultades para prestar el servicio de manera continua, obligando a implementar racionamientos en diferentes municipios y veredas. Además, el costo del suministro de agua podría aumentar debido a las inversiones adicionales que se requieren para garantizar el abastecimiento.

Por eso estamos trabajando desde ya con las administraciones municipales para fortalecer los planes de contingencia y reducir al máximo estos impactos.

Eje Informa: ¿Existe la posibilidad de que varios municipios tengan que aplicar racionamientos?

Julio César Gómez Salazar: Es una posibilidad que no podemos descartar. Todo dependerá de la intensidad del fenómeno y del comportamiento de las lluvias durante los próximos meses.

Lo importante es que tanto las autoridades como la ciudadanía comprendan que el ahorro de agua no puede comenzar cuando ya exista un racionamiento. Debe convertirse en una práctica cotidiana desde ahora.

Cada litro de agua que ahorremos hoy contribuirá a enfrentar de mejor manera los momentos más difíciles.

Eje Informa: Usted ha insistido en la necesidad de hacer un uso racional del agua. ¿Qué cambios concretos deberían adoptar los hogares?

Julio César Gómez Salazar: Hay muchas acciones sencillas que pueden marcar una gran diferencia. Por ejemplo, debemos revisar la forma en que utilizamos las lavadoras. Es importante ponerlas en funcionamiento únicamente cuando tengan carga completa y evitar desperdiciar agua en ciclos innecesarios.

También invitamos a las familias a revisar permanentemente que no existan fugas en las redes internas de sus viviendas, porque una pequeña gotera puede desperdiciar cientos de litros al mes.

Otro aspecto fundamental es aprovechar las aguas grises, es decir, aquellas provenientes del lavado de ropa o del lavamanos que pueden reutilizarse para actividades como lavar vehículos, limpiar patios, regar jardines o realizar labores de aseo que no requieren agua potable.

Estamos hablando de un cambio cultural. Debemos aprender a valorar el agua como el recurso estratégico que es.

Eje Informa: Muchas personas todavía consideran que esas medidas son exageradas. ¿Qué les respondería?

Julio César Gómez Salazar: Les diría que basta observar lo que ha ocurrido en otras regiones del país durante fenómenos similares. Cuando no existe prevención, las consecuencias son mucho más graves.

La escasez de agua afecta la calidad de vida de las personas, incrementa los costos para los municipios, perjudica la producción agrícola y genera impactos ambientales muy difíciles de revertir.

Si todos aportamos desde nuestras casas con pequeñas acciones de ahorro, evitaremos que en el futuro deban adoptarse medidas mucho más drásticas.

Eje Informa: Usted también ha hecho un llamado especial a los alcaldes del departamento. ¿Cuál es el mensaje?

Julio César Gómez Salazar: Les hemos solicitado a todos los alcaldes que fortalezcan desde ahora sus estrategias de prevención. No podemos esperar a que llegue la emergencia para empezar a actuar.

Cada administración municipal debe revisar sus planes de contingencia, identificar las fuentes alternas de abastecimiento, fortalecer la protección de sus microcuencas y promover campañas permanentes de educación ambiental.

Igualmente, es muy importante incentivar la recolección de aguas lluvias. Muchos municipios pueden implementar sistemas sencillos de almacenamiento que permitan utilizar esa agua para diferentes actividades y reducir así la presión sobre las fuentes naturales.

La prevención siempre será mucho más efectiva y económica que atender una emergencia.

Eje Informa: ¿Qué tan importante resulta el trabajo conjunto entre las instituciones?

Julio César Gómez Salazar: Es absolutamente fundamental. Ninguna entidad puede enfrentar sola un fenómeno climático de esta magnitud.

Necesitamos el compromiso de las alcaldías, los organismos de socorro, las empresas de servicios públicos, las autoridades ambientales, el sector productivo y, por supuesto, de toda la ciudadanía.

Cada actor tiene una responsabilidad específica y solamente mediante un trabajo coordinado podremos disminuir los riesgos y proteger a nuestras comunidades.

Eje Informa: Además del ahorro de agua, ¿qué otras acciones preventivas deberían impulsarse?

Julio César Gómez Salazar: Es necesario fortalecer la conservación de las cuencas hidrográficas, proteger los bosques que abastecen nuestros acueductos y evitar cualquier actividad que pueda incrementar el riesgo de incendios forestales.

También debemos promover campañas permanentes de educación ambiental para que niños, jóvenes y adultos comprendan la importancia de cuidar nuestros recursos naturales.

El cambio climático nos está mostrando que debemos modificar muchos de nuestros hábitos cotidianos. No podemos seguir utilizando el agua como si fuera un recurso inagotable.

Eje Informa: ¿Cuál considera que es el principal reto que enfrentará Risaralda durante este período?

Julio César Gómez Salazar: El mayor reto será actuar con responsabilidad antes de que aparezcan las dificultades.

Tenemos la oportunidad de prepararnos. Sabemos que el Fenómeno de El Niño traerá temperaturas más altas, menor disponibilidad de agua y mayores riesgos para el ambiente.

La diferencia entre enfrentar una crisis o superar esta temporada con éxito dependerá de las decisiones que tomemos desde hoy.

Eje Informa: Finalmente, ¿qué mensaje quiere enviar a los habitantes de Risaralda?

Julio César Gómez Salazar: Quiero invitar a todos los risaraldenses a asumir un compromiso real con la protección del agua. Cada acción cuenta.

Cerrar una llave mientras nos cepillamos los dientes, reutilizar el agua cuando sea posible, recoger aguas lluvias, revisar que no existan fugas en nuestras viviendas y utilizar responsablemente los electrodomésticos son decisiones sencillas que, sumadas entre miles de personas, generan un enorme impacto.

También hago un llamado a los alcaldes para que continúen liderando acciones preventivas y fortalezcan la cultura del ahorro del agua en sus municipios.

El Fenómeno de El Niño representa un gran desafío para el departamento, pero también una oportunidad para demostrar que cuando instituciones y ciudadanía trabajan unidas es posible reducir sus efectos y proteger uno de nuestros recursos más valiosos: el agua.

La prevención, la planificación y el trabajo conjunto serán las herramientas que marcarán la diferencia durante los próximos meses. Ese es el compromiso de la CARDER y esperamos que también sea el compromiso de todos los risaraldenses.

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