
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
No es nuevo pensar que las democracias en el mundo, merecen replantearse.
Al vaivén de ideologías cansadas, que cada vez son menos créibles y que siguen con estribillos gastados mientras el ciudadano universal, hace inmersiones distintas.
Agonizaron las democracias y asistímos a la parcelación de las ideas, bajo espectos de la oquedad de liderazgos que parecen, son mejor intérpretes o actores de causas gubernamentales.
En Colombia estamos en eso: la izquierda busca colocar candidato de la derecha con un actor extra en el gobierno que juega a romperlos. La trampa no es un error: es estrategia.
Es Abelardo De La Espriella el candidato escogido para derrotarlo, ¿más fácil, en segunda?
Podría pensarse que bajo el ahuecamiento de partidos como el Liberalismo, Cambio Radical, PC y un poco la U, que tiene oxigeno medido, hay un rompecabezas político que logró el milagro, incluso, de desaparecer el centro. El CD, cuadró caja en el Congreso.
Ridiculizarlo y presentarlo maltrecho y marchito. De ahi en adelante un aquelarre de partidos.
Es un hecho que se repite con un libreto pegado en el tablero.
Estamos en el movimiento pendular de una historia imaginada pero no creída cuando quisieron sacar el ´coco´ para asustar.
Petro es el elector de Cepeda y el exceso de candidatos en revoltijo, no lograron hilar la narrativa en exposición como una pasarela moderna.
Por eso, estas elecciones, marcan rumbo distinto que con apretados resultados, traerán para el territorio – ya existen – nuevos liderazgos y nuevos acuerdos banderizos. Una mixtura que sea cual fuese también lo que quede, tendrá conmilitones en el Congreso, buscando harinas del poder.
Incidirá en las elecciones territoriales de manera notoria.
Una sumatoria de 14 candidatos aspirantes, entre ellas 3 mujeres, que empujan para dejar 3 opciones reales (dos de derecha y una de izquierda)
Con Vices discutibles, con presidenciales que no debatieron, con programas de gobierno con salsa en crema, que no alcanzaron a llegar a las sedientas bases que buscan episodios, anécdotas políticas para luego ir a urnas.
Se habla hoy del voto útil y de castigo. Pero, hay un asomo de votación que estrujará el resultado final. Que dirá si se escogió el radar indicado o que permeó 4 años más de historia encapsulados en el fuego de los extremos.
¡Su decisión está en su voto!
