
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
En Risaralda la política va a mil. Sin siquiera elegirse presidente, la ´armadura´ electoral tiene sus ruidos.
9 diputados, fueron convocados a un almuerzo electoral en la casa del diputado, Jaime Esteban Duque García. Paella a la Gobernación, fue servida a los ilustres comensales (sólo fueron 7) No fueron invitados todo el paquete de 12 diputados.
El plato fuerte servido Gobernación a la brasa o al carbón, pero muy bien asado.
La consigna era una: cerrar filas y apostarle a uno de los 4 aspirantes – diputados, para que de allí unidos, salga el nombre del próximo candidato a la gobernación.
Es decir: nada de imposiciones.
PODER REGIONAL

Eso sí con unos mínimos cuya esencia es armar un grupo sólido para ese fin. Alinear ruedas sueltas. SumAR EL PODER REGIONAL, como lo expresaron varias fuentes a www.ejeinforma.com.co que concurrieron a la deliciosa tenida.
BLOQUEO
Tenía otra ancla: cerrar el paso a un candidato señalado a dedo. Esta vez, los caminos no conducían a Roma sino frenar el del gobernador Patiño: Juan Carlos Toro Castellanos, quien tiene los ´fierros´ montados y lo ven como un rival de peso y por consiguiente de cuidado.
¿Será que lo tumban de la moto? ¿Será que no lo dejan subir al tren de la victoria?
Pero lo ven un imperfecto político: nunca se ha hecho contar. Sólo el ser amigo del mandatario seccional.
Todo ha recorrido el territorio desde su cargo desde la sea a la meca.
No se sabe qué pasa con esta posición anti -Patiño, que surgió con votos. ¿Cuál será la reacción? ¿Cobrará de contado, su hijo, una vez cerrarse la ley de Garantías?
