
Lo indicó fuerte el empresario nacional, Roberto Gálvez Montealegre, al divulgar que estamos sin políticas para proteger la industria:
La empresa Bussccar de Colombia, no se deja vencer por la adversidad.
Rema contra muchas malas corrientes venciendo obstáculos del revolcado mercado.
Hay un ambiente turbio a nivel mundial y nacional, sostiene en declaraciones a www.ejeinforma.com.co el empresario colombiano, abogado, Roberto Gálvez Montealegre, propietario de la prestiosa firma nacional.
Para el ejecutivo, una de esas malas corrientes es la preocupante caída del dólar que no esperaban y el 85 por ciento de su producción va al mercado externo.

Hay otros ingredientes para ese coctel peligroso que radiografía y pone en el escenario:
“No hay políticas del gobierno para proteger a la industria de bienes nacionales y pareciera que se protegiera más al extranjero”.
Concluye que hay un avasallamiento y una amenaza cierta de la competencia internacional de los chinos que nos están dejando por fuera del mercado y que nos están obligando que a través de la Planeación que es el único instrumento para vencer la improvización, buscando un nuevo océano azul para ver como podemos salirnos de este océano sangriento de tiburones al que nos han retado los chinos y estamos en la búsqueda de un nuevo camino para Busscar de Colombia pero vamos muy bien”.
SEGURIDAD

Gálvez Montealegre, indicó desde tierras cafeteras colombianas que le preocupa hoy la seguridad nacional pero que soimos capaces de sobrevivir a ello porque hemos logrado hacer toda la vida porque hemos vivido entre la violencia y la amenza y los empresarios somos tan fuertas que hay seguímos y la manera de contraerestar la vilencia es generando riqueza.
“Hay empresas que se cartelizan y lo hacen enviando mensajes equivocados al púeblo donde consideran ue los empresarios estamos promoviendo un capítalismo salvaje o que somos excesivamente todos codiciosos y no todos somos así porque hay empresas que derramamos sus utilidades y la riqueza en el bienestar de sus trabajadores y nosotros estamos ahí: Bussccar también hace lo mismo”.
