Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

A la hora del inventario pro reconstrucción se podría decir, que pocas entidades como la Cámara de Comercio, aparecieron para ´apagar el incendio´.
Gratitud plena con la gestión de su presidente de dirección, Jorge Iván Ramírez Cadavid y su joven equipo, que dieron la cara y respondieron, gestionaron y enfrentaron y de manera especial, porque demostraron que Expofuturo, producto del civismo, albergó a muchos empresarios para que depositaran allí diversos productos.
Es que son contados los gremios que actúan. Lo
A 15 entidades que hoy despachan desde diferentes orillas de lo público y lo privado.
Si eso no es civismo, entonces qué es, lo realizado por esa noble empresa que abrió sus puertas y ¿evitó el pillaje?
Con personal técnico, fueron hasta donde sus afiliados para analizar lo que aconteció y el drama que se cierne hoy por la pérdida de puestos: 125 negocios cerrados y 623 más colapsados.
No así las llamadas empresas de servicios públicos, cuyas facturas no han tenido en cuenta a sectores claves de la economía como los estratos 4,5 y 6, grandes damnificados del terremoto. De ser lo contrario, que digan con causa, los logros referidos.
Sería conveniente, que mostraran indicadores sociales para pasar el trago amargo de tanta gente que lo perdió todo.
Otras organizaciones, han estado pendiente del ciudadano sin el vitrinismo exagerado. Lamentable lo del sector cultural y académico, gastronómico, comercio, otros aporreados del evento sísmico.
Lamentable, quienes hicieron tránsito, sin freno, de ciertos emperadores vestidos de políticos, que buscaron La Arenosa, La Dulcera o Egoyá para montar su urna.
Sin lugar a dudas, un fuerte revés para clases emergentes, que perdieron gran parte de su patrimonio, por no decir en muchos casos, que son los grandes aporreados a la hora del inventario.
Ni qué decir de las cifras de impacto enseñadas en documento oportuno por la CCP por las pérdidas económicas , sin incluir lucro cesante, de 354 mil millones, en los registros consolidados de afectaciones que dejaron daños en un el 76,3 por ciento de las empresas.
No será fácil la recuperación.
Plausible el esfuerzo del gobernador, Juan Diego y el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, por estar al frente de la tropa.
Ojalá el Señor Alcalde de Dosquebradas, municipio que cada vez arrastra su importancia y escasea en liderazgos, haga presencia en el análisis, para detallar los estragos afrontados, convocado en buena hora por la diputada, Paola Nieto.
Demostró este evento, que hay una Cámara de Comercio fuerte y empoderada. Útil a su razón de ser y a las directrices de su historia. ¡Es la hora de la Cámara de Comercio! ¡Felicitaciones!
