Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ



Un mensaje cargado de humanismo, “nada más profundo que la piel”, hizo el ex magistrado Alberto Rojas Ríos, en la presentación de la Fundación Incondicionales con Risaralda, que presidirá.
El reconocido jurista, Magistrado y presidente de la Corte Constitucional de Colombia, resaltó la solidaridad de los risaraldenses en causas nobles que “nos enseñan que la solidaridad también se puede tocar con las manos”.
“No venimos a prometer que nada volverá a doler. Venimos a prometer que, si algo vuelve a doler, los esperamos en un lugar firme, seguro y digno, en donde todos los colombianos, en especial los pereiranos, podamos restablecer siempre la salud para vivir la vida a plenitud”, recalcó el abogado Externadista.
UN DOLOR REAL
“Es un dolor real que no venimos a maquillar ni a apurar el duelo de nadie”, dijo con notoria nostalgia.
Si algo, expresó ante la audiencia convocada por COMFAMILIAR, nos ha enseñado este último mes, , es que el dolor nunca camina solo cuando hay un pueblo dispuesto a sostenerse abrazado.
TRABAJO SOLIDARIO
Destacó el trabajo solidario y en equipo del personal de COMFAMILIAR del que sostuvo, “no esperó instrucciones ni protocolos perfectos: se inclinó sobre las ruinas y empezó a remover escombros con las manos, así como lo digo. Cargaron camillas, sostuvieron heridos, tanques de oxigeno, acompañaron a quienes ya no tenían fuerzas para pedir ayuda”.
“No lo hicieron por cumplir con un turno de trabajo. Lo hicieron porque en Pereira, cuando uno cae, hay otro que se agacha a levantarlo. Ese gesto de coraje, repetido por cientos de manos anónimas, es la prueba más contundente de que la solidaridad no es una palabra bonita para los discursos: es un acto físico , cansado, con las uñas rotas y el corazón adolorido”.
CURA LA URGENCIA
Porque, insistió, la ayuda de emergencia cura la urgencia pero la reconstrucción cura el futuro y por eso vamos a reconstruir nuestra clínica COMFAMILIAR.
“Levantar esta clínica, piedra sobre piedra, es nuestra manera de convertir el dolor del terremoto en un compromiso concreto con la vida”.
Alertó que ello es la reconstrucción de la confianza y la prueba que la esperanza puede vencer la incertidumbre.
