
Por ÁLVARO RODRIGUEZ HERNÁNDEZ
A Golpes de hacha, es una obra del escritor y jurista risaraldense de profesión, Germán Medina Franco.
Ganadora del Concurso auspiciado por la Biblioteca de Autores Quindianos.
Describe lo que consideró la colonización silenciosa del viejo Caldas.
Lo dice de manera contundente, además:
“Pereira y Armenia, Risaralda y Quindío nunca pertenecieron a Antioquia (Siglo XIX, Estados Unidos de Colombia),
Con sus palabras, su obra, deja constancia clara que “se está desconociendo, se está invisbilizando que aquí existen otras corrientes tributarias colonizadoras o de poblamiento muy importante conformadas por hombres y mujeres que llegaron a hacer su vida en esta región, provenientes de varios departamentos”.
Es obra ganadora de la Biblioteca de Autores Quindianos.
Asumió el reto – desde hace años – de desafiar el discurso hegemónico de la colonización antioqueña que ha ignorado con desdén la migración a estas tierras de tolimenses y vallecaucanos, de santandereanos y cundiboyacenes , haciéndoles visibles a través de la descripción de sus luchas y logros y del análisis de la hibridación cultural y genética.
Para medina, quien se define también como un Historiador ´amateur´, con Especialización en Derecho Administrativo en la Universidad Sorbona de París, explicó que todos estos antecedentes han dado origen o paso al embrió de una tipología regional que se haya en plena formación y que trasciende lo ´paisa´, proyectándose a una realidad con pefiles propios.
Suma en su obra la amalgama de interes que han sacudido la historia de esta tierruca a lo largo de sus 98 páginas.
Con la obra, el gobernador quindiano de entonces, Juan Miguel Galvis Bedoya, escribió en este sentido que con el concurso que ganó Medina Franco, y quien ha estado vinculado a la docencia, el periodismo y la investigaicón histórica, mantenemos las premisas que la literatura construye identidad, y los descritores son los guardianes de las memoria cultural de nuestros departamentos.
Ejerce a lo largo de la obra una pedagogía acerca de cómo fue realmente la configuración del viejos caldas, como se conformó culturalmente, genéticamente y cartográficamente.
“Se nos ha vendido la historia por parte de la cartografía oficial que el viejo Caldas no es más que la prolongación espiritual y física de Antioquia, lo cual no corresponde de manera exacta a la realidad”.
