
Por Álvaro Rodríguez Hernández
La primera enfermedad por lo que más risaraldenses van a consulta médica: problemas de salud mental.
La alerta real preocupa más allá de hacer estadísticas y que llaman a establecerla como prioridad en Risaralda.
El promedio nacional, de acuerdo con datos planteados por el médico y diputado, Javier Dario Marulanda, preocupan: estamos en el 63 .5 por ciento y en Risaralda, se eleva al 129. Casi que la doblamos.
“La prevención del suicidio es una prioridad mundial y forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
“1.270 casos de intento de suicidio al año reportados en finales del 2024 – 2025 y parte de este año y su incidencia en el análisis por cada 100 mil habitantes es de 130 casos por cada 100 mil habitantes”, expresó el galeno, al retomar el valioso tema del cual parece no escuchamos y tratamos de levantarnos.
En el Área Metropolitana y Santa Rosa, florecen los riesgos y factores, que dan como cierto hechos concretos para tomar medidas claves y priorizar en el desfinanciado presupuesto asignado para salud el 2027.
El contexto derivado del terremoto ayudan a presentar los intentos de suicidio, que preocupan y deben llamarnos a mirar estrategias “para proteger , promover y recuperar la salud mental”.
Es un llamado que se viene repitiendo pero que no llama a la reflexión o a fijar mayor recurso para esta pandemia que suma un todo integral de nuestro bienestar.
Como han repetido los expertos: “La necesidad de actuar en relación con la salud mental es indiscutible y urgente”.
No es solo seguir amasando datos sino entregar respuestas que consoliden tareas en pro que hace falta una estrategia más fuerte y contundente dentro de los jóvenes (15 -35 años) que es la población de mayor riesgo, llamó la atención el dirigente del PU.
En mujeres más que hombres, se registra esta problemática.
Dado el enorme déficit de atención de las afecciones habituales de salud mental, como la depresión y la ansiedad, los países deben también explorar formas innovadoras de diversificar y ampliar la atención, insiste la organización Mundial de la Salud.
Desde hace 3 años cuando se formuló el plan de desarrollo y las necesidades en salud van cambiando en los análisis técnicos que se cumplen. ¿Será que en los gobierno locales, también?
¿Qué compromiso existe de manera real para enfrentar esta pandemia?
