
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Como un gran colombiano que partió y cuyo legado vivirá por siempre, llamó la muerte de Antonio Navarro Wolff.
Fue compañero en la Constituyente en lo que denominó se cumplió el ejemplar y exitoso ejercicio de la presiencia tripartita.
Todo un referente de dirección colectiva y de concertación política que no se ha repetido.
Tambien lo proclamó como un buen gobernante y un dirigente político sin manca y que inspiran.
Ello lo dijo el abogado y también Exconstituyente por Risaralda, Germán Toro Zuluaga.
“Tuve la fortuna de compartir muchos espacios con su amable personalidad”.
Es que Navarro, lo acompañó en su aspiraci´no a la Gobernación del Risaralda en 1992.
Para este, Navarro dejó un legado de lucha por la paz , de capacidad de concertación ,de eficiencia a la hora de gobernar y de coherencia entre la vida pública y la vida privada
