
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
Un toro miura saltará al redondel electoral sin temor alguno.
Su sola estampa asusta por el trapío del ejemplar.
Para ello prepara cuadrilla y templa figura para pasearse por distintos cosos municipales en Risaralda.
Quiere ver sangre en la arena, al mejor estilo de los taurófilos que acompañan este tipo de faena. Se prepara para la temporada 2027.
Desde ya la premonición sobre los alcances de su embestida, será tasada con base en los apoyos que vaya recogiendo para entrar en hombros a la plaza pública.
No se trata de cualquier bazar de barrio sino la preparación de un coctel político que cogerá forma. Para la temporada taurina del 2027.
No es un trámite cualquier sino la prerparación de una dura faena en la lidia que prepara en el conjunto de la fiesta democrática.
