
Por ÁLVARO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ
A lo largo de su extensión por tierras cafeteras, estaban los 80 mil Quimbayas.
Eran sedentarios y en eso se diferenciaron. En eso coinciden los cronistas
Cultivaban y vivían de ello y exportaban sal, productos de oro bien hechos y era muy conocida la cultura del oro, famosa en el mundo.
Se diferenciaban de los Pijaos: que eran Caribes y vivían en las montañas y no tenían asentamientos, poblados fijos.
Las Minas del Consota, por La Curva, vía Pereira – Armenia, donde los muchachos de entonces iban a bañarse en el charco El Salado.
Allí extraían, de muchos, otros sitios este producto.

El relato hace parte del libro Los Quimbaya, nueva publicación del académico, Walter Benavides Antía. Son 250 páginas
LAS UÑAS LARGAS
De manera gubernamental “tenían un gran SeñorTacurrumbi”.
“La forma de gobierno era muy particular y a él le obedecían pero no tenía rango militar ni administrativo. Se regían por alianzas matrimoniales, donde no se combatía y en tiempo de guerra se unían para combatir a un enemigo en común pero en tiempos de paz, todos los caciques tenían autonomía sobre la gente y era curioso y que llamó la atención a los españoles es que los Caciques no trabajaban y se distinguía por las uñas largas y tenían que andar en andas: no le permitían al cacique tocar el suelo.
ALZADO
Lo cargaban y tenía siempre un séquito de mujeres y hombres que lo atendían.”Pensaban que era el representante de Dios o una fuerza superior a la que había que proteger. Para los españoles era un perezozo tirado en una hamaca todo el día comiendo y no trabajaba porque era una época muy Cristiana y ellos que venían de una sociedad de hacer sacrificio ,hacer ayuno y ver un hombre atendido por mujeres, que le llevaban comida, lo aceptaron”.
Todo ello lo relata en su nuevo texto Los Quimbaya, el economista e Historiador, Walter Benavides Antía.
Será presentado este viernes 8 de mayo, 4 de la tarde, en el llamado Pasaje del Arte, sede cultural del cineasta e Ingeniero Agrónomo, Germán Ossa, ubicada en el primer piso del edificio Torre Central, en Pereira.
No toca si tenían alguna disciplina deportiva pero si varias fechas donde se reunían para danzar y terminaban con activifdad donde tomaban chicha y se enfrentaban en una antropafagia ritual.
COSMOGONÍA
“En su cosmogonía, Los QuImbaya, creían en la fuerza de la naturaleza. Desde caer un rsayo, una tempestad, incendio, avalancha de un río era manifestación de la naturaleza y cuando morían lo preparaban y creían que la vida continuaba donde el señor pasba de un lano a otro y lo cargaban o enterrabana a unos vivos con muertos al cacique para que lo acompañara en ese viaje al otro mundo…”.
